He visto lo que otros ojos callan
He visto lo que otros ojos callan
He visto al hombre matar al hombre
al látigo del agua moler con furia
he visto el dolor que sangra
hasta los átomos del alma
y he visto entre tanto despoblado desierto
nacer entre grietas de un árido suelo
desde bajo de las ruinas de aquel antiguo palacio
abriendo su pimpollo un milagro de Dios
he visto la flor desafiando los musgos
con toda su belleza el martirio de lo atroz.
He visto inventos vanos
que dejaron secuelas y un daño feroz
el arma que destrozo a los hermanos
y a veces sólo fue por religión
he visto a mi tierra parir en su nombre
a veces con lumbres de niños
y otras con el dolor del gemir
de una guerra iracunda y nimia
que ninguna solución dejo en el atril.
He sido de hueso y de carne
y otros de esta misma curtiembre
me fueron afanando el alma y el corazón
fueron los lobos y los chacales
la oveja negra la tuerca oxidada
con el tornillo suelto de su sana razón.
He sido de tu mismo mundo
de esta taberna sin tinte ni son
y aunque a veces fue natural el golpe
todo se debió a la guerra insana del hombre
que intenta mandar el universo de Dios.
Espero, ya debajo del polvo y las flores
cuando mi alma viajando entre los silbidos
como notas al viento de un violín
en algún futuro por la dicha fundado
el hombre tuerza este siglo repetido
y recupere los ejes que no lleven a morir
que haga un pacto con la vida y el camino
y allí en su destino sólo sepa vivir
y que no sea el robot su desidia
sino más bien una ayuda para su porvenir.
Autor: Iluminado